lunes, 11 de octubre de 2010

Nos hemos hecho con el poder ......


Somos Leti, Sofi y Txiki.
Nos hemos amotinado y hemos tomado el control del blog.

Ya estamos hartos de que mami se pase el día hablando de otros gatos y a nosotros nos tenga olvidados, cuando deberíamos ser los protagonistas....


Desde que comprando en Zooplus a través de la publi de EF http://www.esperanzafelina.com/  consiguen ayudas para la asociación, papi y mami se han animado a comprarnos unas cositas nuevas.

Una hamaca para el radiador:

Estaba de oferta, y aunque todavía no han encendido la calefacción, yo (Sofi) ya voy cogiendo sitio por si acaso.
Me encanta aprovechar los últimos rayitos de sol de la tarde.....








También me gusta mucho esta cajita amarilla que me han traído....
Les he oído decir que era para las patatas, o no sé que.... pero, como parece hecha a mi medida y desde el primer día me encantó, se ríen y me la dejan.





No sé porque se empeñan en decir que soy una seta de gata.....

¿qué hay de malo en que me pase el día buscando lugares para dormir....?



Yo soy Leti, y aunque soy la mayor, también soy la que más en forma me mantengo.
Hoppp!!! Mirad que ágil estoy....




Pues yo soy Txiki, y esta es la nueva pelotita que nos han comprado



Como era la novedad, nos subimos todos al palo trepador a olerla.



  


Nos la queríamos llevar, pero tiene una maldita goma que no nos deja.


Por cierto, no ha pasado nuestra prueba de calidad....
El palito de plástico ha durado poco más de una semana, ya lo he cascado......

¡Qué culpa tengo yo si soy un brutote....!




domingo, 10 de octubre de 2010

Michis del Mundo III. TORREVIEJA

Es sin duda el sitio donde a más gatos de sacados fotos.
Torrevieja es un descontrol de gatos callejeros donde a muy poca gente les preocupa su vida.


























Y a estos pobres a los que daba de comer en la misma puerta, nunca estaban en el siguiente viaje.
Esa es una de las razones por las que estaba tan ansiosa por rescatar a Monsi. Pocos son los que sobreviven de un verano a otro.






















sábado, 9 de octubre de 2010

Monsi (Monsita) Rescate en Torrevieja



Pues si.
Parece que tenemos un imán para los gatos.

En mi anterior escapada a Torrevieja ya les había visto.

Les echaba salchichas desde el balcón, que son limpias y no dejan restos. Pero no quise bajar a verles porque veía que en el bajo una vecina les daba de comer y les dejaba entrar a dormir a su casa. Se les veía bien y nosotras no podíamos con más.



Pero unos días antes de ir esta segunda vez, mi madre (antigatuna de toda la vida) me llama para decirme que la vecina se va, y que le pide ayuda para cuidar del gatito siamés. Ella se va a Bélgica, tienes 82 años y no se lo puede llevar. Sabe de toda la vida que hemos tenido gatos y le pide que le adopten, que estaba muy indefensa y no sabe valerse por si misma.

Mi madre le explica en lo que ando metida, y aunque ella quería que yo lo adoptara, se queda tranquila al saber que le voy a cuidar y le voy a buscar un buen adoptante.

El último día ella intenta cogerle, pero con el movimiento de maletas, el gato se pone nervioso y no se deja coger ni a buenas ni a malas.

Incluso el día que llego a Torrevieja a las 18:00 horas, la mujer me espera en la puerta de su casa confiando en que yo iba a ser capaz de cogerle. Pero no puedo y su avión salía a las 20:00 horas.


Con todo nuestro dolor tenemos que darlo por imposible, el gato sale de su terraza y se va. Pero le doy mi palabra de que en la semana que voy a estar allí, voy a ir ganándome su confianza e intentar cogerlo.


Pero ya apenas pude disfrutar de mis vacaciones. Le veía desde la terraza y los demás no le dejaban acercarse a la comida que yo les daba. Le gruñían y apartaban con la pata. Y yo no podía dejar de pensar en cómo rescatarle.




Seguí bajando varias veces para que confiara en mi, no sin dejar de preocuparme sobre qué hacer si consigo cogerle.

La casa es un apartamento de playa chiquitín y con un solo baño. Además estábamos mis padres, mi hermana, yo y mi sobri de 2 meses Begoñita. Sabéis como son los abuelos, y mis padres me decían a ver si estaba loca, que el gato podía asustarse, ponerse agresivo y hacer algo a la niña, por no hablar de las pulgas y lo que pudiera tener.

Pero a mi padre se le fue hablandando el corazón, al verle en la calle y reconoce que si se queda allí, no sobreviviría al invierno.

Así que, aprovechando ese momento, bajo de nuevo...... y consigo cogerle.

Le subí a casa, nerviosa y pensando cómo solucionarlo......

Le dejé cerradita en el baño y mi hermana y yo nos fuimos a un almacén chino a ver qué podíamos encontrar. Por el camino llamé a Iberia para ver si podía traérmela conmigo en el avión, pero me salía 69 € + comprar el transportín homologado, y decidí que ese dinero sería mejor empleado en su esterilización y vacunación.

En el chino encontramos una jaulita que mi hermana me ayudo a pagar a medias.




Perfecta para que pasara un par de días acostumbrándose a nosotros, nuestros ruidos y mientras le desparasitaba interna y externamente.




Resultó ser una hembrita a la que calculo unos 5 meses. Por su carácter abandonada, fijo.

Tenía postillas en el cuello de posibles mordiscos de otros gatos y la llamé Monsi, de Monsita, Montse (la señora que tanto se preocupó por ella).




Hasta dos veces me llamó desde Bélgica para preguntar por ella, y se puso loca de contenta al saber que la pude coger.

Aunque en el momento que ve que vas a cogerla se asusta, una vez en brazos es todo ronroneos y refrotamientos.

Hasta se dejo lavar, cortar la puntita de las uñas y secar con secador sin dejar de ronronear.

¡INCREIBLE!





Ya habíamos conseguido la primera parte: RESCATARLA


Ahora nos quedaba la segunda parte: CUIDARLA hasta su viaje a Vitoria.

En cuanto la dejé por la terraza, toda su obsesión era asomarse a mirar a sus antiguos compañeros de calle y pasearse por el otro lado de las barandillas, haciendo que a mi se me saliera el corazón por la boca.


Así que, me fui a una ferreteria y por 7,50 € conseguí 2 metros y medio de una malla de plástico duro (que corté por la mitad para conseguir 5 metros) y un montón de bridas para sujetarla a la barandilla.
 
 












¡SOLUCIONADO!





Ahora solo queda la tercera parte: BUSCARLA UNOS PAPIS

Y en ello andamos las chicas de EF.

Monsi es muy buena y cariñosa, y se merece el mejor de los hogares.
Lo más duro, para mi, fue el saber que a ella le doy una oportunidad, pero que sus compañeros tigretones se quedan allí.

Ella se salva por ser "guapa".

Sé que también porque era la más indefensa y cariñosa, y porque siendo realistas, es la que más posibilidades tiene de salir en adopción.



Pero eso no evita que me siga sintiendo mal por los que allí quedaron.



 



jueves, 7 de octubre de 2010

El blog de Marta, la mami de Yang (antes nuestra Pepita)




 

Antes de nada... PERDÓN!!!


Me he escapado a Torrevieja una semanita con mis padres, mi hermana y con Begotxu y os he dejado totalmente abandonados y sin avisar.......

Pero ya estoy de vuelta, y hoy quiero presentaros el blog
 Pon un Gato negro en tu vida (... o dos).

Es el blog de Marta y Emilio los papis de Yang (antes nuestra Pepita).
Si no os acordáis de ella pinchad aquí y aquí


Pues durante estos días han escrito un precioso texto sobre las casas de acogida, que me gustaría que leyeseis:

" Cuando abres los ojos, ya no los puedes cerrar.
Cuando descubres que hay tantas personas desviviéndose por ayudar a unos animalitos indefensos, abandonados en las calles, muriéndose de hambre y frío, cuando descubres que esa gente está pasando penalidades para ofrecerles una mano, que gastan su tiempo y sus recursos en salvar vidas que a nadie importan, que cuando no tienen otro sitio convierten su cuarto de baño en un hotel de cinco estrellas para un gatito que llega de la calle, que se quedan sin lágrimas de tanto llorar, que cuando ríen lo hacen con una alegría verdadera y merecida...
Cuando ves esto, o al menos cuando lo veo yo, sólo quiero parecerme un poquito a ellas.




Leí hace poco que alguien decía de estas personas que son las heroínas de la sociedad actual, porque no pasan de largo cuando todo el mundo lo hace. Porque se paran a ayudar y se sacrifican por salvar otra vida que a todos los demás les es indiferente.
En la medida de mis posibilidades, yo quiero ser así.
 No quiero pasar de largo.
Aunque a veces me equivoque, aunque a veces meta la pata, prefiero hacerlo porque he intentado hacer algo que por no haber movido un dedo porque me he parado a pensar sólo en mi comodidad y despreocupación.



La grandeza del ser humano es la capacidad de dar. Yo quiero dar en la medida que yo pueda. Quiero dar al que realmente lo necesita, al ser más desamparado de esta sociedad que se supone avanzada.
Nadie me exige una gran cantidad de dinero, ni un contrato de por vida, ni una hipoteca a 50 años.
Sólo hay unos ojitos que me miran y me suplican algo de comer y beber, y tal vez una mantita en una baldosa del suelo de mi casa, a resguardo de la lluvia. ¿Cómo no darles tan poca cosa?
 ¿Cómo negarles algo que no cuesta NADA?
¿Por nuestro egocentrismo de pensar en yo, yo y siempre yo?
¿Porque voy a llorar cuando se vaya?
 ¿Porque voy a sufrir yo?
¿Y qué importo yo cuando la vida que peligra es la suya?
 ¿De veras valen más cuatro lágrimas mías que su vida entera?
 De mil amores les buscaré un hogar en el que los quieran y las lágrimas que vierta las consideraré una bendición, porque significarán que otra vida ha salido adelante.
 Bienvenidas sean las lágrimas que expresan tanto amor y sacrificio.



El corazón se llena de gozo cuando haces algo sin pensar en ti mismo, cuando haces algo única y exclusivamente por los demás. Si ayudas a un gato, no hay acto más altruista, pues sabes que de un gato nunca escucharás la palabra "gracias", probablemente no sepa demostrarte lo agradecido que está, y cuando le encuentres un hogar, te olvidará.
Pero ese acto de amor, ese acto de regalar vida a cambio de nada, ese dar sin recibir nada a cambio... se convertirá en calor en tu corazón y llenará tu vida como nada la ha llenado antes. Porque sentirás que, al menos por una vez, has hecho el mundo un poquito mejor. Y si todos hiciésemos lo mismo, ¡cuánto mejor sería el mundo!



Por eso elegí acoger un gatito.
Y por eso, me atrevería a decir, siempre habrá un huequecito en mi casa para un animal que lo necesite. En la medida de mis posibilidades, siempre les tenderé mi mano.
 Ellos lo merecen.
Ellos lo necesitan. "



No se podía escribir mejor.......... Gracias Marta y Emilio por esas vidas salvadas.

También es buenísima la frase de Leti:

"En casa hay que tener un gato menos de los que caben y ese lugar que está vacío llenarlo siendo casa de acogida."

Es lo que Oscar y yo pensamos, y en ello andamos.
Podríamos tener 4 gatos. Seguramente si.
Pero preferimos dedicar ese huequito en nuestra casa y nuestro corazón a esos gatos que tanto lo necesitan.

Y a cuenta de esto, mañana os contaré una historia.

Mientras echad una ojeada a Pon un gato negro en tu vida, que seguro os engancháis y repetís.